::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
ARRABALDE EN LA NUBE… Y EN EL CORAZÓN.
25 DE OCTUBRE DE 2025.-
EL TIEMPO EN ARRABALDE Y SU ENTORNO
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Refranero.-Hoy definimos el refrán: Si entre burros te ves rebuznarás alguna vez.
Léxico arrabaldés (o de la comarca y su entorno).-Hoy recordamos la palabra MOCHA.
Unos minutos de poesía: Hoy leemos el poema AL OTOÑO FRIO
Fotos: Excavaciones actuales en el castro.
El tiempo en Arrabalde.
------------------------oooOooo-----------------------
ANTIGUO
REFRANERO ESPAÑOL, FRASES Y DICHOS. Hoy
comentamos el refrán: Si
entre burros te ves,
rebuznarás alguna vez.
Reflexión:
El refrán «Si entre burros te ves,
rebuznarás alguna vez» significa que, cuando una persona se encuentra
rodeada de gente que tiene unas costumbres, una forma de pensar o unos comportamientos
determinados, puede acabar adoptándolos, aunque al principio sean ajenos a su
manera de ser.
Dicho de
otro modo, el ambiente y las compañías influyen en nuestra conducta, y hasta la
persona más distinta puede terminar adaptándose al grupo con el que convive.
Tiene
también un sentido irónico: quien se junta habitualmente con determinadas
personas puede acabar pareciéndose a ellas, incluso sin darse cuenta.
En definitiva, el refrán nos advierte de la influencia
que ejerce nuestro entorno sobre nosotros y de la importancia de elegir bien
nuestras compañías.
------------------------oooOooo-----------------------
LÉXICO ARRABALDÉS.
(No despreciemos, por viejas y
desusadas, las palabras y costumbres
recibidas de nuestros antepasados, ellos las usaron y se entendieron, nosotros
ahora las recordamos).
Cada
vez definimos una palabra nueva, una frase o un lugar de Arrabalde o de
nuestra comarca en general, en la que compartimos muchos dichos y palabras.-
Hoy recordamos la palabra: MOCHA
Mocha.- Cabeza. Este
rapaz es un cabeza dura, tiene la mocha
más dura que las piedras.
----------------------oooOooo-----------------------
UN MINUTO DE POESÍA.-Espacio abierto a quien desee publicar alguna de sus
obras, tanto en verso como en prosa poética. Puede hacerlo con su nombre, con
seudónimo o como prefiera. Los envíos
pueden remitirse al correo: castrocelta@hotmail.com
Hoy
vamos a leer el poema AL OTOÑO FRIO
Soneto al otoño frío
Viento que baja helado por la arista,
trayendo al alma un frío que no cesa;
humedad que en las casas hace presa
como un suspiro antiguo que persista.
Días cortos y grises, la conquista
del tiempo que atormenta y que atraviesa;
calles vacías, sombra que comienza
a ser un eco triste a cada vista.
Cielos cubiertos, lienzo desolado,
que guarda en su silencio la agonía
de tantas hojas muertas en su enfado.
Y yo, que en este otoño me quería,
me siento, al fin, también desamparado
por esta estación dulce y tan mía.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
FOTOS: Excavaciones en el castro.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
El castro astur de Las Labradas: un libro de historia que aún está por
descubrir.
El castro
astur de Las Labradas, en Arrabalde, es como un libro maravilloso y desconocido
que ha permanecido cerrado durante más de dos mil años. Un libro cuyas páginas,
escritas en la tierra, en las piedras y en los vestigios de quienes habitaron
estas tierras, todavía guardan innumerables secretos. Hasta ahora, apenas
conocemos un breve prólogo, unas primeras líneas que nos permiten vislumbrar la
extraordinaria historia que se esconde tras sus murallas y que nos abre un
inmenso mundo de posibilidades, interrogantes y misterios. Un mundo al que,
tímidamente, comenzamos a asomarnos, conscientes de que cuanto más sabemos, más
preguntas surgen ante nosotros.
Llegar hasta
aquí no ha sido fácil. Han sido muchos años de olvido, de oportunidades
perdidas y de legislaturas municipales en las que el castro permaneció
prácticamente al margen de las prioridades institucionales. Un patrimonio de
valor incalculable que, pese a su importancia histórica y arqueológica, no
siempre recibió la atención que merecía. Sin embargo, su historia comenzó a
cobrar un protagonismo especial en la década de los ochenta del siglo pasado,
cuando el hallazgo de los dos extraordinarios tesoros despertó el interés por
aquel enclave milenario y puso de manifiesto la riqueza que sus entrañas podían
albergar.
Aquellos
descubrimientos marcaron un antes y un después. El primero propició una campaña
de excavaciones y, tiempo después, el hallazgo del segundo dio lugar a nuevas
investigaciones. A estas actuaciones se sumó la restauración parcial de las
murallas, cuyos restos siguen hablándonos de la magnitud de aquel poblado y del
esfuerzo de quienes lo construyeron. Fueron intervenciones importantes, aunque
todavía insuficientes para desentrañar la verdadera dimensión de un
asentamiento que, por su extensión y por los hallazgos realizados, parece
reservarnos una historia mucho más amplia de la que conocemos.
Con el paso
del tiempo, sin embargo, el interés volvió a decaer y algunos de los recursos
creados para divulgar este legado quedaron relegados al olvido. Tal fue el caso
del aula arqueológica, que permaneció prácticamente abandonada hasta que, hace
un par de años, conseguimos recuperar su actividad. Su puesta de nuevo en
marcha fue posible gracias al compromiso y al interés del Ayuntamiento, así
como al apoyo económico de la Diputación de Zamora. Recuperar este espacio
significaba mucho más que abrir de nuevo unas instalaciones: suponía devolverle
al castro una herramienta fundamental para acercar su historia a vecinos,
visitantes y nuevas generaciones, ayudando a comprender y valorar un patrimonio
que forma parte de nuestra propia identidad.
Hoy, con un
nuevo impulso y una renovada esperanza, comienza a abrirse ante nosotros una
etapa que puede resultar decisiva. La colaboración con la Asociación
científico-cultural Zamora Protohistórica y la financiación de las actuales
excavaciones por parte de la Junta de Castilla y León han permitido retomar los
trabajos arqueológicos y dar continuidad a una labor imprescindible. Se trata
de un esfuerzo compartido que demuestra cuánto se puede avanzar cuando las
instituciones, los investigadores y quienes sienten como propio este legado
trabajan en una misma dirección.
Todo hace
pensar que esta nueva etapa nos deparará descubrimientos de gran interés,
capaces de enriquecer nuestro conocimiento sobre el castro y de aportar nuevas
claves para comprender la vida de quienes lo habitaron. Cada estructura que
aparece, cada fragmento recuperado y cada dato obtenido mediante la
investigación científica pueden ayudarnos a reconstruir una parte de aquella
realidad que el paso de los siglos ha ido ocultando. No se trata únicamente de
desenterrar objetos o descubrir construcciones, sino de recuperar historias
humanas, formas de vida, costumbres, creencias y acontecimientos que quedaron
sepultados bajo la tierra.
Las
aproximadamente cuarenta hectáreas que ocupa el castro constituyen un horizonte
extraordinario para la investigación. Una superficie de semejantes dimensiones
permite imaginar muchos años de trabajo arqueológico y la posibilidad de
realizar descubrimientos que amplíen considerablemente nuestro conocimiento de
la época. Entre sus piedras y bajo su suelo pueden encontrarse nuevas
respuestas sobre la organización del poblado, sus habitantes, sus actividades
cotidianas y las circunstancias que marcaron su destino durante aquellos
tiempos convulsos en los que el mundo astur entró en contacto y conflicto con
Roma.
Porque Las
Labradas no es solamente un lugar de interés para los arqueólogos. Es también
un testimonio excepcional de nuestro pasado, una ventana abierta a una época
decisiva de la historia de estas tierras y una oportunidad para comprender
mejor los acontecimientos relacionados con las guerras entre astures y romanos.
Su estudio puede contribuir a iluminar una etapa de la que todavía quedan
muchas incógnitas por resolver, y situar a Arrabalde en el lugar que le
corresponde dentro del patrimonio histórico y cultural de Zamora y de Castilla
y León.
Desde el
Ayuntamiento y la Asociación Cultural Castro de Las Labradas seguiremos
trabajando para impulsar estas iniciativas, favorecer la continuidad de las
investigaciones y conseguir que este patrimonio reciba la atención y el
reconocimiento que merece. Sabemos que el camino es largo y que los resultados
requieren tiempo, constancia y recursos, pero también sabemos que cada paso
adelante nos acerca un poco más a ese pasado que durante tantos siglos ha
permanecido oculto.
Además,
preservar y divulgar el castro significa dejar a las generaciones futuras algo
más que unas ruinas admirables. Significa transmitirles el conocimiento de sus
raíces, despertar su curiosidad por la historia y enseñarles que un pueblo
también se construye a partir de la memoria de quienes lo precedieron. Un
patrimonio conocido, estudiado y valorado es un patrimonio vivo, capaz de
generar cultura, despertar interés y convertirse en motivo legítimo de orgullo
para toda una comunidad.
Estamos
comenzando a pasar las primeras páginas de este libro extraordinario. Apenas
hemos podido leer unas líneas de su larga historia y, sin embargo, ya nos han
permitido comprender la importancia de lo que tenemos ante nosotros. Nos
esperan muchas páginas en blanco, muchos interrogantes y, seguramente,
descubrimientos capaces de sorprendernos y emocionarnos.
Lo más
fascinante es que el libro sigue abierto bajo nuestros pies, aguardando
pacientemente a que la investigación nos permita descifrar sus secretos. Dos
mil años de silencio no han conseguido borrar su memoria. Las piedras continúan
en su sitio, la tierra guarda celosamente sus tesoros y el castro permanece
ahí, majestuoso, esperando que sepamos escuchar lo que todavía tiene que
contarnos.
Estamos
empezando a descubrir su historia. Lo más misterioso, lo más sorprendente y
quizá lo más maravilloso aún está por llegar. Porque, en Las Labradas, lo que
conocemos es apenas el principio: las páginas más apasionantes de este libro
milenario siguen esperando bajo su suelo.
Arrabalde,
25 de octubre 2026
S
EL TIEMPO EN ARRABALDE Y SU ENTORNO
EL TIEMPO EN
ARRABALDE EN ESTE DÍA QUE PASÓ
QUÉ TIEMPO TUVIMOS EL DIA 26 de octubre, domingo.- Un día, cálido,
agradable y soleado.
Para mañana lunes, día 27, las previsiones
señalan igualmente un día soleado y agradable.
Se esperan mínimas de 6º y máximas de 21º.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

